Por / 1st mayo, 2014 / Blog / 1 Comentario

Bibliografía
ÁLVAREZ LIMESES, G. (1936): Provincia de Pontevedra. Geografía del Reino de Galicia (dirigida por F. Carreras Candí). Barcelona.
DÍAZ ÁLVAREZ, P. (1981): Las Islas de los Dioses. Vigo.
GONZÁLEZ-ALEMPARTE FERNÁNDEZ, Juan M. (2003): Crónicas históricas de las islas Cíes (De mitos, ermitaños, piratas y mar por medio). Briga Edicións

¿Qué son y dónde están estas islas?
Aunque no son todo lo conocidas que deberían a nivel mundial, y ni siquiera en España, en Galicia tenemos una de las playas más bonitas que existen en el mundo y uno de los paraísos más vírgenes que se conservan.
Las islas Cíes, pertenecen al municipio de Vigo y forman un archipiélago situado en la boca de la Ría, en la Provincia de Pontevedra (España), formado por tres islas: Norte o Monteagudo, Del Medio o do Faro y Sur o San Martiño. Las dos primeras se encuentran unidas artificialmente por una escollera y naturalmente por el arenal de la Praia de Rodas. Fueron declaradas parque natural en 1980, y están incluidas en el Parque Nacional de las Islas Atlánticas de Galicia creado en 2002.

La única mención topónima cierta que nos ofrecen las fuentes clásicas sobre las Islas Cíes proviene de la obra Naturae Historiarum Libri del autor romano Plinio (23-79 d.C). En ella se indican los nombres de los pueblos indígenas y los principales accidentes geográficos del noroeste hispánico.

Los primeros pobladores
En la antigüedad fueron llamadas Siccae (‘áridas’). Desde muy antiguo los hombres visitaron y habitaron las Islas Cíes. Se han encontrado restos arqueológicos que datan la presencia humana sobre el 3500 a. C., si bien los restos del primer asentamiento humano del que se tiene constancia son un castro de comienzos de la Edad de Hierro. También se tiene constancia de un asentamiento que data de la Edad de Bronce (entre el 500 y el 100 a. C.), es un castro situado en las laderas del monte Faro.

Los mitos: las míticas Casitérides y Julio César

¿Qué son las Casitérides? El secreto de las Casitérides (Kassiterides o Cassiterides) fue uno de los secretos mejor guardados de la antigüedad. Casitérides es el nombre con el que los griegos antiguos denominaron a los centros productores de estaño (kassiteros) situados en el Extremo Occidente. Plinio el Viejo en su Historia Natural señala que el primer griego que accedió a las Casitérides fue Midácrito. Se cree que los fenicios ya conocían la ruta del estaño o de las Casitérides, unas rutas que los cartagineses habrían mantenido oculta hasta época romana, por su importancia. Su localización exacta no está clara, aunque es muy probable que el topónimo se hubiera ido desplazando hacia el Norte, desde Galicia a la Bretaña Francesa y de aquí a Gran Bretaña, conforme iban siendo descubiertos nuevos centros extractores de estaño.

¿Por qué hablamos de esto? Como veis, os he dicho que la localización ha pasado por Galicia y más concretamente por las Islas Cíes. El político y científico C. Plinio (23-79 d.C) fue uno de los autores más leídos y copiados en la baja romanidad y en la Edad Media, por lo que casi se pudieron reconstruir los 37 tomos de su Naturae Historiarum Libri. En el dedicado a la Geografía y Etnografía (IV, 119), se indica que frente a Celtiberia se encuentran unas islas denominadas por los griegos Kassiterides y que delante de la región del promontorio de los Arrotebras – identificados con los Ártabros- ,hay seis Islas de los Dioses, que algunos llaman Afortunadas; en el que se trata del Hombre (VII, 197) asegura que Midacrito- versión latina de algún nombre griego- fue el primero que trajo el plomo blanco (estaño) de las Kassiterides y en el que versa sobre los Metales (XXXIV, 156) da por fabulosa la existencia de esas islas ricas en estaño, que se decía transportaban navíos hechos de mimbres y cueros, apostillando seguidamente que en sus tiempos se trae de la Lusitania y de la tierra más alta de la Gallaecia.
Finalmente, el geógrafo y astrónomo Ptolomeo (100-170 d.C.) elaboró una “Geografía” en la que señala que en el océano occidental están las diez islas Kassiterides, y sitúa en el tramo litoral entre la desembocadura de los ríos Limia y Miño las Islas de los Dioses. Han corrido ríos de tinta para ponerse de acuerdo en el emplazamiento exacto de estas islas ya que por esa zona hay unas cuantas islas.
El primero en defender una localización en las rías de Arousa (Sálvora), Pontevedra (Ons) y Vigo (Cíes) fue el Padre Sarmiento en su trabajo Onomástico etimológico de mediados del siglo XVIII.
Todo esto nos conduce a la pregunta… ¿pero hay estaño en las Islas Cíes como para pensar que éstas pudieron ser las Islas de los Dioses? Bien, las mineralizaciones se dan en las zonas de contacto entre los granitos de dos micas y las rocas metamórficas, condiciones generales que se verifican en la geología de nuestras islas, pero no hay evidencia palpable de actividad extractiva en el territorio insular. En las prospecciones que se hicieron en la isla Sur, se descubrió unas excavaciones a cielo abierto de minerales primarios y un martillo similar al que empleaban los romanos en sus explotaciones mineras. Aunque las míticas Cassitérides pudieron ser un punto de intercambio mercantil y no de producción; en este sentido, la Galicia atlántica tuvo una extraordinaria difusión metalífera durante el periodo del Bronce Final. Pero realmente, debido a la falta de argumentos definitivos en cualquiera de las situaciones, la incógnita sigue abierta.

¿Y qué pasa con los romanos? Las Islas Cíes fueron, o se cree que fueron, escenario de un episodio bélico entre las tribus indígenas y las legiones del invicto Julio César. Dión Casio (155-235 d.C.) escribió en su Historia de Roma que en el 61 a.C. César y los pueblos lusitanos tuvieron un enfretamiento porque estos últimos lanzaban incursiones de saqueo contra la zona romanizada de la Bética. Cuando César sometió a los que se levantaban en armas, los de las regiones colindantes huyeron hacia las islas. Dión cuenta que Julio César no tenía demasiadas naves de carga y cuando consiguió hacer unas balsas mandó a parte de su ejército “y perdió un buen número de él”. Cuenta que los lusitanos consiguieron defenderse en la isla hasta que Julio César mandó traer una barcaza de Gades y atravesó la ría con todo el ejército y sin lucha, sometió a todos. Aunque como pasa con todo lo relacionado a las Cíes, no hay pruebas concluyentes. Algunos estudiosos dicen que sí pasó en las Islas y otros dicen que no. Pero como las historias y las dudas están ahí yo os lo cuento.

Hay muchas historias de piratas también, pero esas no son leyendas ni mitos, esas sí son de verdad. Si queréis que os las cuente, dejádmelo en un comentario en cualquiera de las redes sociales o aquí mismo y me pondré con ello!! 🙂


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